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martes, mayo 05, 2009

Leyenda de perros

El vecino de atrás de mi casa tiene un perro de una raza parecida al labrador, digo parecida porque se me hace que es mas eléctrico que nada. No se que tiene el pinche perro que por lo regular de las 12:00 AM en delante le da por ponerse a ladrar, y a mis vecinos por callarlo.

El perro es negro como mi Ashanti y esta vez que lo escuche recordé una de las leyendas que contaban en el rancho de donde son mis abuelos: en la noche a los niños que andábamos a altas horas se nos iba a aparecer un perro negro con babas, que traía los ojos rojos y unas cadenas en el cuello.

Como toda leyenda nadie lo había visto realmente pero cada quien contaba el cuento a su manera, que si era alto, que si flaco o gordo y que los ojos no eran rojos, eran blancos y que si esto o que lo otro.

De lo que si estoy muy seguro es que nunca tuve ganas de salir a investigarlo, mucho menos cuando escuchaba a perros ladrar en manada, porque “dicen” que es cuando pasa el diablo.

lunes, septiembre 08, 2008

Uña.. dos, tres.

El lunes pasado me sacaron una uña enterrada, la del dedo gordo del pie izquierdo, el dolor que sentí es el segundo mas grande (físico) que he sentido en mi vida, el mas grande lo tiene la otra ocasión que también me sacaron una uña. No les recomiendo que se dejen descuidar sus pies. Corten sus uñas de manera cuadrada y por ninguna razón corten las esquinas, un paciente adolorido se los recomienda.
Razón por la que tuve que perderme la semana de festejos por el 25 aniversario de mi equipo Santos Laguna.
Un dia antes de que me quitaran la uña, el domingo 31 termine de descargar una película que me habían rete-recomendado se llama en español “Sueños de fuga” y al empezar a verla me di cuenta de que era una historia de uno de mis autores favoritos llevada al cine: Stephen King, Rita Hayworth and Shawshank Redemption, o “Primavera” en la novela “Las cuatro estaciones”.
Este cuento corto relata la vida de Andy Dufresne, inculpado y sentenciado a dos cadenas perpetuas por el asesinato de su mujer y su amante. Durante su estancia en la cárcel lo mantiene vivo una esperanza, una esperanza de felicidad.
Leí esta novela en el otoño del año de 2005, muchos kilómetros lejos de mi tierra y en un clima y tipo de vida hostil para lo que a mis veinititantos años estaba acostumbrado. A mi al igual que al protagonista siempre me mantuvo firme la esperanza de algún día regresar con los míos, el destino y las circunstancias me trajeron de regreso en menos de lo que tenia planeado.
Mañana martes una vez mas desde 1991 el rio que dio por mucho tiempo vida a nuestra región volverá a tomar el que algún día fue su cauce normal.
Mañana también sale a probar una vez mas suerte en USA un tío muy querido, esta seria su cuarta ocasión, historias como la de él que deja a su familia para no saber cuando o si regresara me tope por cientos viviendo allá. La que mas me impacto fue la de un joven guanajuatense que tratando de cruzar durante 15 días no se entero de la muerte de su madre, cuando llego a Fort Wort Texas ademas de que la piel de la planta de los pies se le había caído casi en su totalidad por tanto caminar, se encontró con la noticia que su madre había muerto a los pocos días de haberse ido a probar suerte "al norte", su madre era la única razón que él tenia para regresar a México, ahora nunca mas lo hará.

miércoles, junio 08, 2005

De espantos y Mujeres

Hace algún rato después de romper con mi novia con la que dure un buen de tiempo, siempre les veía a las mujeres algún defecto, al compararlas con ella cualquiera me parecía una cucaracha, empecé la carrera y nada, entre a tercer año y con ello a las practicas profesionales, recuerdo que Cristina C. una amiga del trabajo (en verdad fue y es mi amiga) me decía que no entendía porque a mi edad no tenia novia, pero que por el contrario le parecía bien que me dedicara a la escuela y las practicas y que una novia tal vez al contrario de ayudarme me iba perjudicar. A mis hermanos les pasa algo parecido, tienen una novia y luego duran miles de años sin novia. Uno tiene ya 24 años y no se le ve por donde y el otro 20 y según el, prefiere estar solo a andar con la primer gata que se le cruce. Pero la verdad al paso que van se van a “persignar” como dice mi mamá y van a andar con la mujer que mas defectos le encuentren…o la mas pinché fea de sus pesadillas y quien sabe igual y hasta se casan con ella.

El siguiente es un relato de miedo… por fax asústense poquito, es una historia casi verídica, no me paso a mi. La saque de algo que me contaron y la hora en que la escribo contribuye mucho a que quede de la siguiente manera:

El vivir en una casa grande tiene sus pros y sus contras, cuando niños corríamos por todo el jardín, jugábamos, saltábamos, dormíamos en el pasto etc.… pero no queríamos por ningún motivo que se hiciese de noche porque entonces si del miedo no salíamos ni al baño, porque nos daba la sensación que algo por detrás nos arañaba, o en caso contrario imaginábamos que debajo de la cama había un monstruo que nos iba a jalar los pies o a comernos. Pero lo mas extraordinario estuvo pasando durante mis 9 a 11 años, dormía junto a la ventana que daba al jardín, me encantaba recibir el sol por la ventana al amanecer, escuchar los pájaros, o sentir el olor a humedad que venia de los árboles.
Sin embargo mis monótonas noches cambiaron a partir de que la vi. No sabría describirla a plenitud porque nunca estuve cerca de ella, pero nunca faltaba a la cita, puntualmente, todas las noches a “X” hora (nunca pude ver la hora) el sueño se me escapaba y despertaba, volteaba mi cabeza y mi vista al jardín y ahí estaba. No se lo comente a mi mama nunca, ni a mi hermana que dormía en la habitación contigua tal vez por envidia o porque no quería que me tildaran de loco. Pero estaba ahí, yo lo se y ella sabia que yo la veía. Durábamos segundos, minutos, tal vez horas, con la vista puesta en uno del otro, hasta que ella caminaba unos pasos hasta desaparecer de mi vista y yo volvía a conciliar el sueño. Recuerdo que todos los días despertaba con la sensación de que había sido un sueño. Reconozco que nunca quise bajar a conocerla, tenia miedo de que el encanto se perdiera y de que ella no volviera mas. Es también cierto que nunca supe que era lo que me gustaba tanto de ella. Su vestido blanco pulcro o sus cabellos que volaban con el aire cuando se retiraba, tenia el color de cabello entre verde oscuro y negro o tal vez así lo veía yo a esa hora de la madrugada; En las noches de luna se veía mucho mas hermosa que siempre y fue precisamente en una noche de luna cuando me di cuenta que después de dar unos pasos para retirarse, ella se detenía en cierto punto del jardín y me hacia una seña que no pude interpretar.

Al siguiente día fui hasta el punto donde vi que “ella” se detuvo y no pude evitar sentir un estremecimiento, permanecí un momento ahí y fue como estarla viendo, incluso sentí la brisa que a ella le mueve el cabello cuando se marcha. Esa noche nos vimos poco, ella parecía tener prisa y yo la perdí de vista en el punto donde una noche antes me hizo una señal. De ahí en adelante empecé a verla muy poco tiempo, hubo ocasiones en las que falto a la cita. Y en su lugar por dos noches seguidas vi a dos gatos peleándose, bueno en realidad no se si se peleaban o se apareaban pero emitían unos gemidos que bien asemejaban el llanto de bebes. La tercera noche después de los gatos ella regreso. Estuvo un rato conmigo… ella en su lugar yo en el mió dentro de la habitación y luego se retiro. No volví a verla en casi un mes y medio.

Recuerdo que un lunes por la mañana mi papa llego con unos señores a poner piso en un área del jardín, tenia el proyecto de poner un pequeño kiosco en el que pudiera reunirse con sus amigos a jugar baraja o domino. Por lo tanto el kiosco debiera estar techado y con soportes para el techo, no se si seria el destino o que, pero uno de los albañiles escogió precisamente el lugar de donde ella me hizo señas para poner uno de los soportes, escarbo la tierra y cuando llevaba casi el metro de profundidad toco algo duro, como una lamina, aviso a mi papa y el le pidió que siguiera escarbando para ver que era lo que estaba sembrado. Y grande fue nuestra sorpresa al descubrir que lo que estaba enterrado ahí, era una especie de baúl. Media como 2 m de largo por unos 40 cm. de ancho, mi Papa no quiso que estuviéramos presentes cuando lo abrieran. Que mejor que no haya sido así. El contenido de ese “baúl” era un esqueleto en descomposición, de alguna manera de la que nunca me entere, mi papa y los señores de la construcción se deshicieron de el. Ese día por la noche la vi por última vez, estuvo un rato viéndome, podría jurar que sonreía, la contemple unos minutos y luego se alejo haciéndome con la mano “Adiós”.

Adiós
MHL